Hoy me levanté temprano, aunque estamos de vacaciones. Me dolía un diente y mi mamá me revisó y tengo un puntito oscuro, me dijo que era una caries. Sí, se dice con s, aunque sea una sola. Mientras me lavaba los dientes, me miré al espejo y sonreí, y ahí estaba el puntito. Como una manzana picada, de la que a veces sale un gusanito. Me imaginé uno diminuto comiéndose mi diente y haciendo una mancha cada vez más grande. Ahí sí que no podría sonreír, porque cada vez que lo haga, los demás van a saber que no me cuidé los dientes.
Yo creo que lo más lindo de las personas es cuando sonríen. La Nora, que le ayuda a mi mamá en la casa, siempre se despide con una sonrisa, pero sus ojos se ven tristes y cansados después de trabajar todo el día. Aunque tiene la energía para dejarme su última sonrisa de la tarde, la que la hace más bonita y más joven.
Mi abuelito tiene una sonrisa sin dientes. Él usa un aparato con dientes de mentira, pero se la pone sólo para comer porque dice que le molestan. Si le hablo, siempre, siempre me contesta primero con una sonrisa. Y entonces sus ojitos, pequeños y apagaditos por los años, brillan.
Mi papá está siempre ocupado, o preocupado. Entra y sale siempre apurado de la casa, serio y distraído. Pero si mi mamá le habla, él detiene todo y la mira y le sonríe con unos dientes parejitos, arruguitas en los ojos y como una alegría suavecita le sube del corazón. Yo lo sé, porque se hablan despacito, él se calma y la sonrisa se queda en su cara hasta que vuelve a salir. Yo creo que eso es amor.
La señora del negocio del pan, adonde voy con la Nora en las tardes, tiene una sonrisa chillona y completa. Sus dientes no son muy bonitos, pero de solo verla, uno se alegra. En esa cara grande, coloradita y brillante, su sonrisa es una luz, un sol de verano, que no deja nada sin tocar.
Voy a ir al dentista y me voy a portar muy bien, porque quiero cuidar mis dientes y que me duren muuuchos años y así poder devolver todas las sonrisas que reciba hasta que sea viejita.
¿Ya leíste? ¿Puedes contestar unas preguntas?
También puedes conversar con tu familia.
- ¿Te gusta ir al dentista? Si es sí o es no, cuéntanos por qué.
Si no has ido nunca, ¿qué crees que va a pasar?
- Piensa en las personas que conoces. Quién tendrá la sonrisa más linda?... más divertida?... más rara? ... más seria?...
- Sonríe frente un espejo y mira bien cómo se ve tu sonrisa. Luego, dibújate sonriendo, o inventa una canción para tu sonrisa.
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